domingo, 29 de junio de 2008

Camino hacia la forntera de la vida, allí limita mi existencia en esta tierra, tan basta, que me vio nacer, vivir, sufrir, amar..
Camino hacia la línea blanca, pero no le temo, puesto que todos caminamos hacia ella algun día, me acerco bajo los rayos de la luna, me acompañan sólo ellos en mi andar, por el inmenso sendero que recorreré antes de que agoten mis horas, entre la brisa y la música que produce en mis oìdos. Como aves que cantan en la primavera, asi serán mis horas, pero serán silenciadas cuando cruce esta línea frente a mis pies, debo hacerlo. Es mi deber.

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