Mi corazón quedó cuidadosamente sellado, pero siempre algo sucede, el destino es inexorable, tanto y más que el tiempo. Nuestro destino es desesperado e incierto. Pero nos hace felices a ratos.
Mi corazón parecía
irreparablemente dañado, pero tú
lo abriste,
o partiste en dos y
lo llenaste de amor.
lunes, 22 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
